Glosario de Términos

La tela voile, también conocida en algunos casos como vuela, es un tejido fino, ligero y ligeramente transparente que destaca por su aspecto delicado y su agradable movimiento. Su nombre procede del francés voile, que significa velo, una denominación que refleja perfectamente su ligereza y transparencia.
Puede confeccionarse en algodón, seda, viscosa o fibras sintéticas, aunque el voile de algodón es una de las variedades más utilizadas en confección. Su frescura y transpirabilidad hacen que sea especialmente apropiado para prendas de primavera y verano, moda infantil y proyectos en los que se busca un tejido fino y vaporoso.
¿Qué es la tela voile?
El voile es generalmente un tejido de ligamento tafetán, elaborado con hilos finos y una construcción relativamente abierta que permite el paso parcial de la luz. El resultado es una tela ligera, suave y translúcida, con más estabilidad que otros tejidos extremadamente vaporosos.
En las versiones de algodón se consigue un tejido fresco y agradable al contacto con la piel, disponible tanto en colores lisos como estampados, bordados o acabados de fantasía.
Características de la tela
- Composición: algodón, seda, viscosa, poliéster o diferentes mezclas.
- Ligamento: generalmente tafetán o tejido plano.
- Textura: fina, suave y delicada.
- Peso: ligero.
- Transparencia: translúcida o semitransparente.
- Caída: ligera y con movimiento.
- Apariencia: delicada y ligeramente vaporosa.
- Transpirabilidad: elevada, especialmente en las variedades de algodón.
Propiedades de la tela

La ligereza y frescura son dos de sus cualidades más características. Su estructura permite una buena circulación del aire, por lo que resulta especialmente agradable para prendas destinadas a los meses cálidos.
Además, es un tejido que aporta movimiento y delicadeza sin alcanzar necesariamente la extrema fluidez de una gasa. Su transparencia permite también jugar con superposiciones, forros y diferentes capas en una misma prenda.
Tipos de tela voile
Existen numerosas variedades dependiendo de la fibra y del acabado. El de algodón es fresco, natural y muy utilizado en moda veraniega e infantil. El voile de seda ofrece una apariencia especialmente delicada y sofisticada, mientras que las versiones de viscosa pueden proporcionar una caída más fluida.
También encontramos voile bordado, con pequeños motivos decorativos incorporados a la superficie, así como versiones estampadas especialmente interesantes para vestidos, blusas y confección infantil.
Usos de la tela voile
Gracias a su ligereza y versatilidad, puede utilizarse para:
- Vestidos y faldas de verano.
- Blusas y camisas ligeras.
- Túnicas y prendas vaporosas.
- Vestidos infantiles y de ceremonia.
- Ropa fresca para bebé.
- Pañuelos, chales y complementos.
- Volantes y detalles decorativos.
- Forros muy ligeros y superposiciones.
- Cortinas y visillos.
- Decoración para celebraciones y eventos.


Historia y evolución
El término voile procede del francés y está relacionado con los tejidos finos y transparentes empleados tradicionalmente para confeccionar velos y prendas delicadas. Las primeras variedades de mayor calidad se realizaban con fibras naturales finas, especialmente algodón y seda.
Con la industrialización textil y la aparición de nuevas fibras, su producción se diversificó considerablemente. Esto permitió desarrollar voiles con diferentes composiciones, acabados, estampados y precios, extendiendo su utilización desde prendas elegantes hasta la moda cotidiana, infantil y de verano.
Actualmente continúa siendo un tejido muy valorado cuando se busca combinar transparencia, frescura y ligereza, y también mantiene una importante presencia en decoración, especialmente para cortinas y visillos que permiten filtrar suavemente la luz.
Cómo cuidar la tela
El cuidado dependerá siempre de su composición. Los voiles de algodón suelen admitir lavado a máquina utilizando un programa suave y temperaturas moderadas, mientras que las variedades de seda o fibras especialmente delicadas pueden requerir lavado a mano o limpieza profesional. Debido a su finura, es recomendable evitar centrifugados intensos y tratamientos agresivos que puedan deformar el tejido. El planchado debe realizarse a una temperatura adecuada para cada fibra y preferentemente por el reverso. Para conservar correctamente la tela, conviene almacenarla en un lugar seco y protegida de una exposición prolongada a la luz.

Puedes ver nuestras telas de voile en: https://www.ribescasals.com/voile